domingo, 11 de febrero de 2018

Grandes entrevistas: Adrien Faure



Puede que el nombre de Adrien Faure no os suene a la mayoría de vosotros, pero si añadimos el nombre de la banda de metal Ktulu o el del productor Stephan Kraemer la cosa ya cambia. Y es que Adrien es un músico con trayectoria que actualmente forma parte del Exili a Elba, una banda de la que ya hablé hace poco en esta entrada del blog. Con esta entrevista a la que amablemente ha accedido a someterse, pretendo profundizar un poco mas en el último disco de la banda y como no, en la figura de Adrien, no solo como músico si no también com friki, porque todos hemos tenido un pasado… Bienvenido Adrien, ponte cómodo y vamos con la primera pregunta:
 
Adrien, a la derecha, recibiendo el sol cual lagarto
Deus Ex Machina es el tercer disco de Exili a Elba, el cual ha supuesto un cambio de sonido respecto a anteriores trabajos, siendo éste más suave y con mayor presencia de instrumentos acústicos y toques de piano. ¿A qué se debe este giro en vuestro sonido? ¿Estáis buscando una nueva dirección o simplemente surgió así?
Diría que es un reflejo del punto en el que se encuentra la banda actualmente. Podríamos resumir nuestra trayectoria como la de una relación entre adolescentes:
Nos conocimos y en cuestión de pocos meses sacamos nuestro primer disco. En ese momento, nuestra prioridad era mostrar una actitud frente al panorama musical catalán; “esto es lo que sabemos hacer, lo hacemos muy bien y es lo que reivindicamos”.
Para el segundo disco, ya había quedado claro lo que podíamos hacer, pero seguíamos queriendo impresionar a “esa otra persona”, así llevamos nuestra actitud un poco más al extremo…
Y un buen día, nos miró y nos preguntó: “¿me quieres?”. Entonces escribimos el tercer disco. Digamos que ha sido pasar de mostrar una actitud, a mostrar emociones. Es un disco más íntimo, en cierto modo.
También me ha parecido oír en algún sitio que, en Cataluña, si no tocas folk o “pachanga”, no te comes un rosco; y que nosotros somos unos viciosos… pero mientras no metamos ukelele en nuestras canciones, no hay pruebas.

 Algunos de los temas de este disco suenan casi a cantautor, con voz, guitarra y poco más. ¿Es “Deus ex Machina” un disco de autor o de una banda perfectamente cohesionada?
En nuestro caso, no hay mucha diferencia. Exili a Elba intentamos funcionar como una sola persona; el problema es que se trata de una persona “tripolar” y cada uno aporta lo suyo. En este aspecto, nuestro productor, Roger Rodés, ha sabido unir todos los cabos y trenzar un disco homogéneo. Digamos que somos tres músicos egocéntricos, que toman indecisiones, con un excelente productor.

Bandas como Manel o Txarango están sonando también en comunidades de habla no catalana. Crees que a pesar de la que está cayendo en el sector político y cuñadista, a nivel musical hay mayor aceptación de la música en catalán?
No.

Y aqui le vemos en su etapa de adorador de Satán
Antes de Exili estuviste en Ktulu, una de las bandas insignia del metal extremo español. ¿Qué puedes contar sobre esa etapa? ¿Hay mucha diferencia con lo que llevas vivido con Exili?
Son dos mundos totalmente distintos. Incluso podría decir que yo mismo soy una persona totalmente distinta con Ktulu o con Exili a Elba.
Ktulu es pura agresividad. Es sacar toda la brutalidad que tienes dentro y multiplicarla por cada persona que tienes encima y en frente del escenario. Un concierto es una explosión de adrenalina que te causa placer puro y duro. Tanto es así, que pierdes el control y terminas con una lesión grave en las cervicales y te tienes que “retirar” del metal…
Para que esto funcione hay que vivir en acorde con este estado de ánimo, al menos durante lo que duran las giras. Es decir, nada de verdura, poco pescado y agua la justa.
Con Exili, hemos llegado a ir a darnos un bañito en la playa antes de un concierto… El Kraken aún se debe estar descojonando. 

Si nos remontamos más atrás aún, aparte de otros proyectos musicales como Nafka, fuiste el guitarrista de Mantra, una banda que llegó a grabar un disco en el extranjero con Stephan Kraemer como productor (Fishbone, Watcha, Loudblast o Gojira entre muchos otros) y que obtuvo muy buenas criticas en las revistas de la época. ¿Qué pasó al final con la banda?
Mantra fue mi primera gran ilusión, como un primer amor. La banda con la que nos teníamos que comer el mundo. Siempre la recordaré con mucho cariño y los que formábamos la banda no somos solo amigos, sino familia.
Lo que pasó fue que la ilusión y las expectativas eran infinitamente superiores a nuestras posibilidades; en todo caso a corto plazo y, a la edad que teníamos, los proyectos de futuro eran cosa de ciencia ficción. Pero, ¡que nos quiten lo “bailao”!

Volviendo al presente y a Exili. El sonido de este último disco es muy suave, pero al mismo tiempo evoca al rock de los sesenta en algunos temas. ¿Cuáles son tus influencias más directas a la hora de componer?
En cuanto a mi realidad musical, Deus Ex Machina ha coincidido con una etapa de redescubrimiento de músicas crudas, desnudas e híper-afectadas, como las canciones de Glenn Hansard, Eddie Vedder o Greg Holden.
A nivel personal, mi “musa” es la fantástica etapa que estoy viviendo junto a mi hijo y mi pareja.

Y así en general… ¿Cómo ves el panorama musical? ¿Crees que es más fácil ahora que hace 20 años el darse a conocer gracias a Internet? ¿O por el contrario las nuevas tecnologías han sobresaturado al público de nuevos sonidos y bandas?
Desde un punto de vista creativo, el panorama musical es infinito y hay calidad a raudales. Internet no es el responsable de esto, si no el tiempo.
En cuanto a la música como oficio, esta era y sigue siendo una soberana mierda indigna.

 Y ahora cambiamos de tercio para meternos en un tema más afín a este blog: Los juegos de rol y otras formas de entretenimiento lúdico. ¿Los conoces? ¿Has jugado a alguno?
He jugado a juegos de rol, y lo he disfrutado mucho! Desgraciadamente, nunca he tenido la oportunidad de jugar de forma continua, ya sea por ubicación o por tiempo. 

Es un problema común, desgraciadamente ¿Cual o cuales han sido esos juegos?
El juego en el que he tenido más continuidad ha sido el Ciberpunk (aunque el máster era muy cruel, y se cargaba a los personajes que daba gusto!).
A lo que sí que he dedicado más tiempo, ha sido al Magic. ¡Llegué a tener barajas invencibles! Pero a partir de la 6ª edición me fui desvinculando.
Actualmente, solo estoy viciado a un juego para móvil (Marvel batalla de superhéroes), pero esto ya es otra historia. 

Ahora vamos a pasar a la sección mágica
Si pudieses elegir un superpoder para utilizar en los conciertos, cuál de estos sería: ¿Volar, invisibilidad, visión de rayos x o parar el tiempo?
Para conciertos, rayos x. Sin duda. 

Si tuvieses la oportunidad de formar una banda con los músicos que tu eligieras de la historia (muertos incluidos e incluso vivos antes de pasarse al cristianismo), cuales serian y qué tipo de banda formarías?
 Haría improvisación libre con David Fiuczynski, Tom Morello, Glen Hansard, Aphex Twin, Les Claypool y Brain.
Luego nos iríamos todos juntos a ver un combate de lucha en barro de Frank Zappa contra John Zorn.

¡Me apunto al combate y apuesto todo a Zappa!
Ahora imagina que tienes un teléfono mágico con el que puedes hacer una llamada al Adrien de hace… 20 años, pero solo puedes decirle una frase. ¿Cuál sería?
¡Estudia! Y no dejes de lado nada que te apetezca, por un proyecto musical.
 
Si pudieses reencarnarte en uno de estos filósofos clásicos cual preferirías: Bud Spencer, Bruce Lee o Charles Bronson?
Sin duda, el más feliz debía ser Bud Spencer. 

Y ahora sí que sí, pasemos a la ronda relámpago que son cinco preguntas muy rápidas (de ahí su nombre) que deberás responder con un “Si”, “No” o “No me acuerdo” y nada más.

 ¿Alguna vez has tenido que rechazar a una fan ansiosa de sexo?
Sí 
¿Alguna vez le has sacudido a un fan con tu instrumento (musical)?
 ¿Alguna vez habéis protagonizado una guerra de bandas a lo The Warriors? 
No
 ¿Alguna vez no has podido evitar mover un poquito el pie mientras sonaba reguetón?
No
 ¿Alguna vez te has arrepentido de haber aceptado una entrevista?
No

Pues eso es todo. Mil gracias amigo por aceptar someterte a mi interrogatorio y que tengas mucha suerte en este difícil camino que has elegido.

Y para los que deseéis saber más acerca de Exili a Elba, ahí van un par de enlaces de interés:

domingo, 4 de febrero de 2018

Una pesadilla de rol.





Me siento a la mesa, coloco la pantalla oficial de Masque of red death correspondiente a la mejor edición del mejor juego de rol de la historia ante mi y carraspeo. En la mesa, mis cuatro jugadores favoritos de todos los tiempos esperan, revisando sus hojas de personaje a que comience la apasionante aventura en la que se verán sumidos. Siento algo de presión, pues de mi depende su diversión durante las siguientes dos o tres horas; yo debo garantizar su entretenimiento así como ser capaz de crear una atmósfera inmersiva y una trama en la que puedan participar hasta el punto de que la recuerden durante el resto de sus días. Estoy nervioso pero feliz. Carraspeo, recito de memorieta la introducción de la partida y luego me oculto tras la pantalla para buscar las fichas de algunos pnjs. Apenas tardo unos segundos pero cuando vuelvo a levantar la cabeza la única jugadora femenina del grupo ha desaparecido del mapa. No lo entiendo pero como nadie hace el mínimo caso, continuo con la partida.
Los ahora tres jugadores están explorando una pequeña aldea que parece abandonada, como si sus habitantes hubiesen salido por piernas repentinamente. No hay signos de violencia, las puertas ha quedado abiertas, hay cocinas todavía funcionando y puestos del mercado abandonados a su suerte. Pregunto a los jugadores qué van a hacer y descubro a dos de ellos jugando al magic en plena partida. Ignorándome. Apelo al único jugador que queda fiel a mi trama pero parece ausente. Le toco el hombro con un dedo a ver si reacciona pero cae fulminado con mi contacto, cayendo al suelo convertido en ceniza. Me agobio un poco, lo reconozco. Trato de llamar la atención de los otros dos pero no me hacen ni caso, así que frustrado empiezo a guardarlo todo en la caja de nuevo pero no cabe bien y se empiezan a doblar los libros, se rompe la pantalla, se pierden los dados, la sala entera parece replegarse sobre si misma y amenaza con aplastarme hasta que despierto con un grito de “¡No quiero mque encuentren mi cadáver junto a cartas de magic!”.
Mi mujer me da un codazo que me devuelve a la realidad y me dice:
-¿Otra vez esa pesadilla de rol?
Trato de conciliar el sueño de nuevo pero me resulta imposible, así que bajo a escribir una entrada de blog.

domingo, 28 de enero de 2018

A light in the bellfry




A día de hoy ya puedo gritar orgulloso a los cuatro vientos que soy el alegre poseedor de todos los suplementos de Ravenloft que aparecieron en caja, desde el “Realm of Terror” de 1990 hasta la caja de “Requiem: The grim Harvest” del 96. Pero hacerme con ellas no ha sido nada sencillo; aunque casi todas se pueden encontrar en eBay, sus precios ya son otra historia y hasta ahora me he negado a pagar cantidades abusivas por esos suplementos. Soy de la creencia que si quieres vender algo, tienes que ponerle un precio aceptable y si lo que buscas es especular, te dediques a los terrenitos. La cuestión es que llevo ya unos años acechando a vendedores internacionales (y alguno nacional) y hasta el momento encontré verdaderas gangas, com el anteriormente reseñado “The Nightmare lands” o las maravillosas cajas de “Castles Forlorn” o “Masque of Red Death”, pero la que no había manera era la que voy a mostrar hoy: “A Light in the Bellfry”.

Esta caja fue publicada en el 1995 y diseñada por William W. Connors, uno de los más prolíficos autores de TSR, y que contenía, como curiosidad, un CD de audio con sonidos ambientales para la partida. Pasote máximo. En teoría.

El caso es que me resultaba imposible encontrarla a precios inferiores a 100€ y por supuesto no estaba dispuesto a pagar esa cantidad, por lo que esperé y esperé hasta que encontré a un vendedor que la tenía por 60€ (+10 de gastos de envío). Seguía siendo más de lo que pensaba gastar en un suplemento de un juego al que posiblemente no volvería a jugar, así que lo dejé pasar. Curiosamente no se la compró nadie y en cambio la gente seguía pujando cantidades superiores a otros vendedores. Me pareció curioso y cuando ya me estaba arrepintiendo de haberla dejado escapar, el inteligentísimo sistema de eBay me advirtió de que el mismo vendedor la había vuelto a subir por el mismo precio. Y me lancé. Me hice con la caja y pasé los siguientes días sentado en el escalón de mi puerta esperando al cartero. Cuando por fin llegó, algo raro noté en el paquete: Era muy fino.

Por lo general las cajas de TSR contenían varios libros, mapas y cuanto contenido extra fuera necesario (cartas, dados, o como en este caso un CD) pero el “Light in the Bellfry” era una caja sospechosamente fina. Al abrirla me encontré con el susodicho CD, un mapa y una aventura de 32 páginas. Reconozco que me decepcioné. Esperaba más. Quizás otro libreto con ambientación, con monstruos… Otro mapa por lo menos. Y me quedó la sensación de que los buenos de TSR aprovecharon el gancho del CD para vender una caja que tranquilamente podría haberse servido como un libro normal con el mapa en el interior y el CD en el retractilado.
 
El contenido de la caja
Realmente no me he leído la aventura todavía, aunque así a primera vista es una mansión a modo de “dungeon” que viene detallada en el mapa desplegable y acompañada por un resumen de estadísticas de monstruos. Apenas cuatro páginas para ponernos en situación y a partir de ahí comienza la caza del nigromante en la Mansión Tengenor.


¿La sensación que me queda en el cuerpo? Que podría haber pagado 20€ por este módulo si no tuviera el CD y solo por ese accesorio me han sacado 50 extra. 50€ por un CD que tengo rodando en el reproductor ahora mismo y en el que solo se oye a un señor hablando muy en la onda de Orson Welles y con ruiditos de fondo. Y no, por si os lo preguntabais, no es música ambiental que pueda usarse en cualquier partida. Es exclusivo para jugar en ésta y con jugadores que dominen el inglés a la perfección.

Resumiendo: Estoy contento de tener esta caja en mis manos, pues completo parte de la colección, pero si lo llego a saber, quizás me compro una de esas que venden más baratas porque el CD se les ha perdido y ningún coleccionista las quiere.

martes, 16 de enero de 2018

Discos que me salen: Deus ex Machina (Exili a Elba)





Una de mis mayores frustraciones en la vida es la música. Lo intenté con la guitarra, lo intenté con la voz, estuve en un par de grupos (o tres) y al final, a pesar de relacionarme con muchos músicos, tuve que rendirme ante la evidencia de que yo no valía para eso, que la constancia y el esfuerzo no eran lo mío y que por lo menos, siempre me quedaría escribir. Hace muy poco conseguí quedar con un viejo amigo a quien hacía siglos que no veía (lo de siglos es una exageración, obviamente, aunque si demasiados años) el cual tocaba en una banda local en mis tiempos juveniles y que después de pasar por varias formaciones (entre ellas alguna banda con renombre a nivel nacional), se afincó en Barcelona donde toca el bajo actualmente en un trío de rock catalán llamado Exili a Elba. Aprovechando la tesitura de nuestro encuentro me hice con su último disco y al ponerlo a rodar en mi reproductor de CD (sí, soy un antiguo, lo reconozco) quedé gratamente sorprendido.

El sonido de este “Deus ex machina” se aleja del de sus anteriores trabajos en una dirección más suave, mas tranquila, como si la banda hubiese estado cogiendo carrerilla durante este tiempo para ahora dejarse llevar por la inercia y mostrar su lado más sincero. Todo el disco destila paz, desde los temas mas tranquilos, casi de cantautor como “Dies així”, Cou la sal” o “La guineu”, hasta los mas rockeros como “La preciosa Violeta”, mi favorito o “La nit anterior”, que perfectamente podría haberla tocado Marc Bolan en sus mejores tiempos. De este modo y sin abandonar su sonido característico pasamos de la melodía más personal acompañada prácticamente en solitario por la guitarra y la voz de Arnau desde la genial “Deus ex machina” que abre el disco a la épica “Caure al aigua”, la evocadora “Paraules d’una dona sàvia” y a terminar el disco con los sonidos casi gospel de “Un home amb molta sort”, todo ello acompañado por una base rítmica suave pero firme formada por Adrien al bajo y Miki a la batería.
Resumiendo, Deus ex machina es un disco de calidad, hecho por músicos que saben lo que hacen y que cuando termina, dan ganas de darle al play otra vez para descubrir los nuevos matices que aparecen con cada escucha. Un disco que recomiendo a todo el mundo y que no debería verse condicionado por el idioma, ya que Exili a Elba hacen Música así, en mayúsculas y eso está más allá de cualquier barrera idiomática o de estilos.

miércoles, 10 de enero de 2018

Magos y guerreros (la colección)





El año pasado decidí, aprovechando que tenía varios números de colecciones de librojuegos por mi casa remanentes de mi juventud pre-rolera, completar algunas de ellas buscando números de segunda mano por ahí. Para mi sorpresa, los libros mas caros y prohibitivos, véase Lobo Solitario, Lucha Ficción y La búsqueda del grial, no formaban parte de mis recuerdos, mientras que otras coles como La máquina del tiempo, El reto de las galaxias o la que ocupará esta entrada Magos y Guerreros eran relativamente fáciles de encontrar a precios más asequibles. Decidí empezar por El reto de las galaxias, de la cual solo me faltaban tres números y cuando me lancé a por Magos y Guerreros descubrí algo interesante: Susaeta había reeditado la colección con una edición de portadas brillantes y papel de calidad y no solo eso… Por lo visto no se vendieron y los estaban saldando a menos de la mitad de precio. Sin dudarlo me lancé a por ellos y al poco recibí en mi casa un bello expositor con los diez libros de la colección nuevecitos y flamantes. Eso fue antes de navidades y a día de hoy puedo anunciar orgulloso que los he leído todos, jugando con el mago, con el guerrero y probando todas las posibilidades que dan los libros. ¿Mi conclusión? Seguid leyendo.

La mecanica de juego de esta colección está más cerca del “Elige tu propia aventura” que de otras colecciones mas roleras como “Aventuras en la tierra media”. Al empezar la aventura se nos deja elegir si seremos el mago o el guerrero y en el segundo caso podremos llevar tres armas elegidas de nuestra armería, las cuales determinarán el éxito o fracaso de los futuros encuentros de combate; en el caso del mago, dispondremos siempre del libro de conjuros completo, pero deberemos elegir sabiamente cual lanzar en cada situación. Para resolver las situaciones complejas, en caso de ser cosas mundanas lanzaremos monedas al aire, determinando el o los resultados qué sucede en el futuro, mientras que si se trata de magia, el azar decidirá de otro modo, dependiendo de si hemos nacido un día par, si estamos leyendo por el día o la noche, etc… A mi personalmente, el uso del azar no me gusta demasiado ya que nadie nos impide volver atrás si no nos sale la tirada que queremos, pero aquí cada uno con su conciencia.

Por otro lado me ha llamado la atención que la colección no es obra de un solo autor como sucede con la del Reto de las galaxias por ejemplo, si no que son varios autores, entre ellos R.L. Stine (sí, el de la serie “Pesadillas”) los que aportan cada uno su peculiar estilo aunque sin alejarse demasiado de la relación mago-guerrero, que es el pilar basico de las aventuras. De este modo, según qué autor nos recompensará por ser cautos, otro buscará que actuemos de una forma mas decidida y otro será mucho mas aleatorio, auqne la diferecia entre ellos es bastante sutil. Personalmente, mi favorito es el antes nombrado Stine, no porque sea fan suyo ni nada, pero me parece que dota a sus historias de una atmosfera mucho mejor lograda y no se pierde demasiado en la “fantasía exagerada” de sus compañeros, los cuales son se cortan al poner ejércitos enteros de dragones, lobos voladores de dos cabezas, serpientes inmortales y otros bicharracos.

Al final debo decir que me han dejado muy buen sabor de boca estos libros, por el factor melancolía pero también por la frescura que creo que siguen manteniendo a día de hoy. Y aunque esté feo decirlo, si tuviese que quedarme con uno, ese sería “El desafío del caballero lobo” de R.L. Stine y que podría pasar por una aventura de Ravenloft sin problemas.